Friday, November 28, 2008
Agost a les hemeroteques
O sigui que estava menjant el típic Thali que et pots trobar a qualsevol dhaba per 20 rupies, i jo estava bastant cabrejat perquè m'esperava un jalar una mica més variat, no el que portava menjant 15 dies. Però al regatejar per l'allotjament al llac Dal de Srinagar en Yossuf m'havia convençut que no baixés més el preu, que valia la pena pagar 100 rupies de més per incloure el sopar. Dient alguna cosa semblant a "When you taste my mum's food, you don't want to eat anything different" m'havia embaucat amb la il·lusió que em feia un menjar casolà. I segurament tenia raó. Poder el curry no era tant picant, o ves a saber què, però no vaig ser capaç de distingir-li cap toc personal.
La casa flotant on m'allotjava havia estat adaptada per a hostes, no tenia cuina i per això em van portar el thali en una carmanyola. Però tenia una televisió al menjador, i mentre sopava vaig aconseguir frenar durant una estona la xerrameca del tiet, un home baixet, mal envellit, amb cara de mala llet (al cap d'uns dies, després de veure una foto en blanc i negre del seu casament als anys 80, en que va vestit com el Tony Manero, m'havia d'aguantar les ganes de riure quan el veia) i que no parava de fotre'm la tabarra sobre les seves qualitats com a guia i el super descompte que em faria si anava amb ell de trekking. Però per sort per a mi ( i per desgràcia de bastanta altra gent) la televisió no parava de fer un especial sobre les més de 20 bombes que havien explotat aquell mateix dia a Ahmedabad, matant a 56 persones. Simulant que m'interessava la notícia sobre els atemptats a la capital del Gujarat em vaig desampallegar del patriarca de la familia Dangola.
I avui sorpresa, no he trobat encara cap mijà que, fent un repàs dels últims grans atemptats al país, n'esmentés res sobre aquests. Durant l'estiu no actualitzen les hemeroteques?
I en el fons la dada no és només anecdòtica: durant el 2002 més de 1000 persones ja van morir a la ciutat en unes revoltes religioses.
Però enlloc n'he sentit res. En cap tele n'he sentit res. Han esmentat els atemptats de Jaipur i Assam en algunes, però res dels de l'estiu (és cert que tampoc les he seguit totes). Estic perdent la fe en els mitjans de comunicació.. quantes altres coses passen per alt que no coneixem?
PD: Per fi, després de passar olímpicament del fet durant tot avui, a la web de tv1 s'ho curren una mica i han fet un repàs exhaustiu.
Thursday, November 27, 2008
Mumbai Highlights
Ara mateix sóc incapaç de recordar si he estat a algun lloc amb més tràfic de persones que l'estació VT (fins a dos milions al dia segons quines fonts), així que suposo que els tres policies armats amb lathis que hi havia a cada porta poques coses podien fer, a part de seure i mirar, enfront l'incessant trànsit de gent i l'interminable xiulet d'uns detectors de metalls juràssics..
Most of the casualties of the Mumbai attacks are reported to have occurred at CST, where two of the suspected militants started shooting at passengers waiting for long distance trains.
Reports say several men armed with rifles had stormed into the crowded terminal firing indiscriminately and throwing grenades. (BBC)
The Taj Mahal Palace hotel is a 105-year-old city landmark at the heart of India's financial capital, popular with foreigners and tourists as well as the city's elite.
It is one of Mumbai's best-known destinations, an elaborate building that looks out over the city's waterfront. (BBC) Live.
Tuesday, November 25, 2008
Friday, November 21, 2008
Utopies liberals?
Liberales
No parece que la famosa cumbre de Washington haya obtenido un éxito fulgurante. Quizá no fue una gran idea confiar la salvación de la economía mundial a estadistas como Bush, Berlusconi y compañía. O quizá estén en lo cierto los liberales. ¿Y si la banca se hubiera hundido por exceso de regulación? ¿Y si toda la culpa fuera del Estado? ¿Y si Esperanza Aguirre tuviera razón?
Algunos hechos evidentes respaldan las tesis del liberalismo. No cabe duda sobre cuál es el negocio más pimpante en estos momentos: los piratas de Somalia multiplican su facturación y crean empleo de forma incesante. Como se sabe, en Somalia no hay sindicatos ni salario mínimo, y el despido es totalmente libre. Tampoco se pagan impuestos, ni se soportan reglamentaciones asfixiantes por parte del Estado. En realidad, el Estado somalí no existe, lo que viene a suponer el nirvana liberal. Bastan una barca, unos fusiles y espíritu de iniciativa para convertirse en empresario de éxito.
Los piratas de Somalia no podrían ejercer sus actividades comerciales sin el apoyo de una banca libre. Por fortuna para ellos, cuentan con la hawala, la antigua pero eficiente red financiera del mundo islámico. En la hawala, ajena a esa burocracia de los bancos centrales y los políticos entrometidos, no existen activos tóxicos ni deudas hipotecarias. La inmensa clientela, que incluye desde profesionales liberales de todo el mundo (terroristas, narcotraficantes, piratas) hasta millones de honrados inmigrantes, se siente satisfecha y no alberga la menor duda sobre su solvencia.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que debe morirse de envidia ante la salud del sistema islámico, revela en un informe que los rescates percibidos por la piratería van a parar inicialmente a un intermediario de Dubai que cobra su comisión (libre de impuestos) y distribuye el resto del dinero a través de la hawala, que en cuestión de horas hace llegar a Somalia la suma correspondiente. Gracias a la ausencia de impuestos y absurdas reglamentaciones, el beneficio se reinvierte en nuevos barcos, nuevas armas y otros activos industriales.
Yo, por si acaso, voy a pedir a mi empresa que me envíe el sueldo a través de la hawala. Mientras haya sueldo, claro.
ENRIC GONZÁLEZ
El Pais 21/11/2008
Thursday, November 20, 2008
Companys d'habitació
(Amb to irònic)
-And these cats are going to sleep with me?
(Sense donar-se per al·ludit)
-Oh, they are used to sleep in your room.
-...
Wednesday, November 19, 2008
Lliçons de l'austeritat
El coreano que tenía unos zapatos
Hace algo más de 20 años, hice un viaje a Corea del Sur. Tenía mucho tiempo y poco dinero, lo que me condujo a un hotel barato, frecuentado por gente de provincias que debía hacer gestiones en Seúl. La primera noche, apenas acostado, alguien llamó a mi puerta. Era el chico de la recepción, con una oferta: "¿Girls, mister?". Le respondí que no, gracias, y me olvidé del asunto. Hasta la noche siguiente, cuando se repitieron el golpeteo en la puerta y la oferta, aderezada esta vez con nuevos elementos: el muchacho me ofreció a su "hermana pequeña". Volví a responder que no, quizá de forma demasiado tajante. El muchacho debió de hacer sus deducciones y no tardó ni 10 minutos en volver. En esa tercera visita, no se entretuvo en explicaciones: entró sin decir nada, se quitó los zapatos y se metió en mi cama. No crean que fue fácil echarle.
Esas peripecias nocturnas marcaron mi primera impresión de Seúl. La ciudad, en plena transformación por las obras olímpicas, me pareció polvorienta, caótica y deprimente. Al cabo de unos días conocí a David Ho, un joven disfrazado de ejecutivo. Su empresa, fabricante de productos para la construcción, le había proporcionado un traje azul y un maletín negro. También le proporcionaba alojamiento en una habitación que David compartía con otros tres vendedores. Los zapatos, en cambio, eran de su propiedad, y David los mostraba con orgullo.
David disponía de cinco días de vacaciones al año, y decidió consumirlos en mi compañía. Yo era el primer occidental al que trataba, y pensó que podría enseñarle inglés y contarle cómo era el mundo. No creo que aprendiera nada de mí. Él, en cambio, me enseñó muchas cosas. Era un tipo ávido, obsesionado con el trabajo y el progreso. Cualquier esfuerzo le parecía razonable. Quería prosperar, ahorrar y acumular para sus descendientes, costara lo que costara. Según él, la riqueza era madre de todas las virtudes. La pobreza, en cambio, sólo generaba miseria y humillación.
El día antes de volver al trabajo, me propuso que nos regaláramos "una comida especial". Mi presupuesto aún daba de sí y acepté. Le acompañé hasta lo que parecía un domicilio particular, tirando a roñoso. Una mujer nos abrió y nos condujo a una habitación, donde, tras consultar el precio, que me pareció inusualmente elevado, encargué "dos menús completos". La comida no estuvo mal. El problema llegó con los postres, consistentes en dos señoritas de aspecto taciturno. No me sentía de humor para esos alardes, por lo que cedí a David mi ración y salí a fumar al patio. Al cabo de un rato, no mucho, David me llamó y me pasó la factura. Era la mitad de lo estimado, porque se habían negado a cobrar mi menú. Me explicó, cabizbajo, que la propietaria y sus empleadas se sentían desoladas por no haberme complacido. Me marché casi avergonzado.
Peak everything, un libro que anuncia una era de escasez, me hizo pensar en David Ho. El argumento es razonable: tras un siglo de formidable abundancia energética, en el XXI nos enfrentamos a una escasez general. Hay menos petróleo, menos gas, menos carbón, menos minerales y, sobre todo, menos agua. Deduzcan esos elementos de la ecuación económica, aunque sea parcialmente, y surge un resultado inquietante. No puede consolarnos ni la fe en la tecnología: todo lo que poseemos, toda nuestra riqueza material, todos nuestros prodigios científicos, se basan en un desorbitado consumo energético. La tecnología contemporánea surgió de la energía, empezando por la máquina de vapor. ¿Energía solar? También hace falta energía para fabricar los paneles, y minerales escasos.
En el mejor de los casos, nuestro futuro se llama austeridad.
No sé qué ha sido de David Ho. Nos carteamos un tiempo, luego se cortó el contacto. Corea del Sur se ha hecho muy rica en estas dos décadas, posee una industria potentísima, una tecnología formidable y un alto nivel educativo. Quiero pensar que David ha prosperado al ritmo de su país y que ha conseguido acumular miles de cosas.
Hay quien piensa que la frugalidad forzosa nos hará mejores, menos inconscientes, más solidarios y espirituales, quizá más alegres. Yo, como David, creo que nos hará más pobres y más propensos a humillarnos.
Peak everything, de Richard Heinberg. New Society Publishers, 2007. 213 páginas.
ENRIC GONZÁLEZ
EL PAIS 07/09/2008
Monday, November 17, 2008
Espies i coses pitjors.
Como yo era el único miembro de la sección que quedaba hoy en la oficina, me enviaron urgentemente en la motocicleta para atender la petición mas urgente, a Afragola, donde un comandante de infantería estaba convencido por los informes locales de que una ujer del pueblo era una espía. En este caso concreto, las pruebas habían sido transmitiadas sobre todo mediante gestos que el comandanteno había interpretado bien. Parece ser que los aldeanos habían intentado explicarle que la mujer era una bruja y que si dejaban que echara mal de ojo al suministro de agua de la unidad no podrían beberla.
Nápoles 1944
Norman Lewis
Friday, November 14, 2008
Salvatore Giuliano
200.jpg)

Morint als 28 anys com una autèntica llegenda. I jo amb uns pocs menys no tinc ni feina...
Poder si m'hagués creuat amb uns carabinieri mentre feia contraban de blat, ara el destí també em seria diferent.. és curiós com l'atzar influeix en la forja d'aquestes històries..
Wednesday, November 12, 2008
Vist retrospectivament, aquest desenllaç sembla perfectament lògic, fins i tot predestinat, pel que encara em fa més gràcia veure com a l'establishment cinematogràfic l'avança per l'esquerra una indústria que ja és més potent: els videojocs. Perquè imitar a les pel·lícules d'estudi quan poden anar directament a la font, al cine independent? Ja s'anunciaven videojocs amb la banda sonora de Requiem for a Dream i l'anunci d'una superproducció d'Xbox rescatava la versió de Mad World de la peli de culte Donnie Darko.
Per tant no és pas estrany veure com, anunciant la continuació de Gears of War, s'escolta el bonic tema de l'últim èxit que ha passat pel festival de Sundance: Little Miss Sunshine.
I realment, s'ha d'admetre que els queda un clip la mar de guapo.
Tuesday, November 11, 2008
Friday, November 07, 2008
Grans invents de la humanitat
Published: October 17, 2008ANYONE who has spent more than a few minutes over the last couple of weeks trolling tech blogs or cocktail lounges has probably heard about Mail Goggles, a new feature on Google’s Gmail program that is intended to help stamp out a scourge that few knew existed: late-night drunken e-mailing.
The experimental program requires any user who enables the function to perform five simple math problems in 60 seconds before sending e-mails between 10 p.m. and 4 a.m. on weekends. That time frame apparently corresponds to the gap between cocktail No. 1 and cocktail No. 4, when tapping out an e-mail message to an ex or a co-worker can seem like the equivalent of bungee jumping without a cord.
Mail Goggles is not the first case of a technology developed to keep people from endangering themselves or others with the machinery of daily life after they have had a few. For years, judges have ordered drunken-driving offenders to install computerized breath-analyzers linked to their car’s ignition system to prevent them from starting their vehicles when intoxicated.
But as the first sobriety checkpoint on what used to be called the information superhighway, the Mail Goggles program also raises a larger question: In an age when so much of our routine communication is accomplished with our fingertips, are we becoming so tethered to our keyboards that we really need the technological equivalent of trigger locks on firearms?
In interviews with people who confessed to imbibing and typing at the same time — sometimes with regrettable consequences — the answer seems to be yes.
Jim David, a comedian who lives in Manhattan, said he wished he had Mail Goggles one night when he was “looped” and sent an e-mail message to a religious organization, “saying something like, ‘you people are directly responsible for gays everywhere getting beaten,’ ” he recalled in an e-mail message.
“I received a response from their legal department that wanted to know specific information as to exactly how I knew they were responsible, that these were very serious charges, and that I should receive a phone call from the F.B.I. soon,” Mr. David said. “I hit ‘delete’ faster than lightning and took an Ambien.”
Kate Allen Stukenberg, a magazine editor in Houston, said that “the thing that is disappointing about Mail Goggles is that it’s only on Gmail,” because many people need cellphone protection, given the widespread practice of drunk text-messaging.
Last month, after Hurricane Ike ripped through her hometown, Ms. Stukenberg, 29, said, she found herself consoling a friend who had used the tragedy as an excuse to send a drunken text-message to reconnect with an ex-boyfriend — a move she later regretted. “She said that Ike had messed up her apartment so she had no place to stay, so could she stay at his house,” Ms. Stukenberg recalled. “It was total liquid courage.”
Indeed, the Mail Goggles program itself was born of embarrassment. A Gmail engineer named Jon Perlow wrote the program after sending his share of regrettable late-night missives, including a plea to rekindle a relationship with an old girlfriend, he wrote on the company’s Gmail blog. “We’ve all been there before, unfortunately,” said Jeremy Bailenson, director of Stanford’s Virtual Human Interaction Lab. So-called drunk dialing may be as old as the telephone itself, but now, he said, the edge of the abyss is much closer in an era when so many people carry personal digital assistants containing hundreds of contact numbers — including clients, work adversaries and bosses — everywhere, including bars and parties.
And e-mail messages can be particularly potent because they constitute what social scientists call “asynchronous” communication, meaning that exchanges between people do not happen in real time, unlike face-to-face or telephone conversations. People can respond to work-related messages hours after they leave the office — a risky proposition if they happen to log on after stumbling home from happy hour.
The delay in response time means that people have lots of time to shape a response to achieve maximum impact, he said. “If you have eight hours of bar time to think of all the bad things you can come up with, this becomes uniquely damaging,” Dr. Bailenson said.
“If you’ve completely lost all motor skills, Mail Goggles probably isn’t necessary,” Ryan Dodge, a dating blogger who lives in Brooklyn, said in an e-mail message. “But there’s a dangerous point of intoxication where you’re lucid enough to operate a keyboard, but drunk enough to think that professing your love via Facebook to that girl in your 11th grade homeroom is a stellar idea.”
Mr. Dodge, 26, said he had not tried Google’s new program, but he had learned to filter drunken excess from his own late-night e-mails by adopting “ridiculously proper” Jeeves-like grammar.
For example, one late-night e-mail he sent to a woman he was flirting with read: “Good evening. The number I have listed for you doesn’t seem to respond. Quite curious. I would be most grateful to receive your updated number. ... Seasons greetings.”
Text-based communication and alcohol are a potent mix in part because people already tend to be more candid online than they are in person, even before they loosen their inhibitions with a drink, said Lee Rainie, the director of the Pew Internet & American Life Project.
“Research suggests that for some people, the use of computers or other gadgets creates some emotional distancing from the person they are addressing,” Mr. Rainie said in an e-mail message. The distance, in other words, makes them feel safe — flirting becomes more flirtatious; insults become more insulting.
The latter was the case with one 23-year-old record producer in Manhattan who recalled a drunken text-message mishap on a recent trip to his alma mater, Syracuse University. The producer, who declined to be identified, said he had picked up an undergraduate woman while intoxicated and had accompanied her back to her apartment. But sitting in her kitchen at 4 a.m., he said, he started to have second thoughts. So while she was in the room, he tapped out a message to a friend’s iPhone: “Eww Saratoga, what am I thinking? I can def. do better then this ... can you drive my car and get me out of here?”
Seconds later, her telephone buzzed. He had accidentally sent the message to her, not his friend, the producer said.
Months later, after a few more romantic misadventures with her, “We had a long talk and I apologized,” he said. “I now write songs about getting my life together.”
Thursday, November 06, 2008
Joves Gujat
Lliçó apresa: No ofereixis mai una xocolatina a un nen quan vagi acompanyat d'un animal amb més força que ell.
PD: Google Maps: 34.129213, 75.248365
Mostra un mapa més gran
Wednesday, November 05, 2008
Eleccions
-La cadena France 24, sorprententment en anglès, té un periodista que sembla una versió àrab (al primer moment he pensat que ela cadena era Al-Jazeera) i adolescent de l'Adrien Brody. I potser a algú de Sabadell. Per cert, el seu nom és Clovis.
-El programa de seguiment de les eleccions de la CNBC té un nom prou interessant: "Your money, your vote".
-De totes les periodistes de tots els canals, la més guapa és d'Al Jazeera.
-Les televisions españoles (A3, Cuatro, TV1) segueixen les dades de la CNN. TV3 en canvi, sembla usar la mateixa font que la BBC.
-Tele 5 fa teletienda. Llàstima que encara no venguin els mítics vídeos de "El mundo en guerra".
-Al Jazeera entrevista un paio(¿?) des del Liban que parla dels desafiaments que es trobarà Obama amb el conflicte palestí.
-Les eleccions estan cantades de fa temps, així que en general és tot bastant aburrit, sobretot quan intenten mantenir l'interès dient que no està res decidit.
-Els tertulians de la BBC i la CNN están molt apretats en petites taules. La Fox sembla no tenir tertulians.
-A la Fox News fan anuncis cada dos per tres.
PD: A la cerimònia dels Òscar que la donguin. No té cap mena d'interès.
Friday, October 31, 2008
Sobre inferns
Descenso al infierno de Leningrado
El historiador británico Michael Jones aporta datos sobre el brutal asedio nazi - El canibalismo alcanzó entre la población cotas hasta ahora insospechadasValentina Rothmann, de 12 años, descubrió horrorizada que a muchos de los cadáveres que acarreaba les habían cortado las nalgas. Eso no fue nada comparado con la experiencia de otra joven, Vera Rogova, a la que persiguió un caníbal con ojos extraviados de hambre y un hacha. Maria Ivanovna se sorprendió al ver que, en medio de la carestía, unos inquilinos cocinaban carne; le dijeron que era cordero pero al levantar la tapa de la olla entre el caldo asomó una mano humana.
Parecen cuentos de terror. Sin embargo, son experiencias reales vividas durante el sitio de Leningrado, conocido como el de los 900 días (en puridad 872), uno de los peores asedios que recuerda la historia y en el que el frío -hasta 40 grados bajo cero- y el hambre se sumaron a la guerra y la oscuridad para configurar un cuadro de penalidad y espanto apocalíptico. Nadie sabe cuánta gente murió. Las autoridades reconocieron más de 600.000 ciudadanos muertos, pero otras cifras superan 1.200.000. En un libro recién aparecido que constituye un verdadero descenso a los infiernos (El sitio de Leningrado, 1941-1944, Crítica), aunque también un asombroso testimonio de la capacidad de supervivencia del ser humano y un conmovedor canto a la esperanza, el historiador británico Michael Jones, de la Universidad de Bristol, revive extraordinariamente aquel asedio -en buena parte a través del relato directo de los supervivientes y sus diarios- y ofrece datos nuevos que revelan toda la crudeza de un episodio de la II Guerra Mundial que fue manipulado por la historia oficial soviética y que desde hace tiempo sufría el olvido historiográfico.
Jones ha revisado al alza, por ejemplo, la escala en que se practicó el canibalismo. "La Unión Soviética suprimió deliberadamente toda la información sobre el particular. Archivos de la policía secreta que han salido recientemente a la luz muestran que más de 1.400 personas fueron arrestadas acusadas de canibalismo y más de 300 ejecutadas", explicó Jones a este diario. "Las cifras reales son sin duda mucho más altas. Durante el peor periodo del asedio, a finales de enero del 42 y principios de febrero, distritos enteros de Leningrado fueron invadidos por caníbales". El autor señala que había bandas organizadas, que un grupo de 20 caníbales se dedicaba a interceptar a los correos militares (para comérselos) y que en un lugar de la calle de Zelenaya donde se vendían patatas se pedía al comprador que mirara donde se guardaban y cuando éste se agachaba le golpeaban con el hacha en la nuca: una escena macabra que combina a Raskolnikov con Hannibal Lecter. La NKVD advirtió de que en los mercados se vendía carne humana. "Cruzar la ciudad era peligroso, y costaba confiar en los demás", recordaba una superviviente, que señalaba que se veían cadáveres mutilados por todas partes. A las mujeres les cortaban especialmente los pechos.
La extensión del canibalismo da la medida de la desesperación que provocó la carestía de alimentos. La gente se desmoronaba de hambre. La vida se redujo a tratar de encontrar comida. "El horror de lo que se vivió en Leningrado es casi inimaginable", dice Jones. La gente comía hierba, cola de carpintero, hervía el papel de las paredes, los cinturones de cuero, ¡los libros...! La "cocina de asedio" reveló una imaginación que ríete tú de El Bulli. "Se cambia gato por pegamento", rezaba un cartel. Llegó un momento en que morían 3.000 personas al día de inanición, luego 15.000, 25.000... Nadie tenía fuerzas para enterrarlos. Una madre sólo pudo arrastrar a su hijo muerto hasta el alféizar y allí lo dejó. aFaltaba tanta gente que una obra de teatro sobre los tres mosqueteros se montó sólo con dos, y no es broma. Hubo epidemias de disentería, de tifus.
Los alemanes, y ésta es otra de las aportaciones de Jones, no querían meramente tomar la ciudad -Petersburgo, como la llamaba Hitler-. "El objetivo de los nazis era sellar la ciudad y matar de inanición a toda la población civil, dos millones y medio de personas. Incluidos medio millón de niños", recalca el historiador. "Esta decisión estaba motivada por el odio ideológico y racial. Y a ella se aplicaron con rigor casi científico. Los alemanes no hubieran aceptado ni siquiera la rendición incondicional de Leningrado".
El libro analiza meticulosamente la vertiente militar del asedio -la llegada de los ejércitos alemanes con la punta de lanza de los panzer de Manstein; la incompetencia criminal de los mandos soviéticos hasta el nombramiento de Govorov, el héroe de la ciudad sitiada; los intentos desesperados de romper el cerco; la lucha en la cabeza de puente Nevsky, en las orillas del Neva, donde cientos de miles de soldados rusos murieron peleando y donde aún hoy, apunta Jones, afloran sus restos-. Pero es mucho más que un libro de guerra.
"A diferencia de Stalingrado, batalla en toda regla, Leningrado, asedio estático, es en su corazón una tragedia sobre civiles, en buena parte mujeres y niños", recuerda el historiador. "Y por eso la historia resulta a menudo insoportablemente dolorosa. Escenas como la de los bracitos desmembrados colgando de los cables telegráficos cuando los cazas alemanes ametrallaron despiadadamente el convoy de niños evacuados... Es más que un estudio de guerra, es una narración de sadismo, de deliberada crueldad a escala de masas, y eso lo hace muy duro".
La gente sacó su lado peor, pero también el mejor. Pasaron cosas extraordinarias: se interpretó durante el asedio, tras lanzar la partitura desde un avión, la Séptima sinfonía de Shostakóvich, que había empezado a componerla en la ciudad antes de que lo evacuaran. Los músicos apenas podían tocar, por la debilidad, pero lograron unir a los ciudadanos en una retransmisión épica, de desafío a los nazis y al destino.
El espíritu indómito y la voluntad de seguir siendo humanos de los ciudadanos de Leningrado resultan, dice Jones, profundamente conmovedores. "La supervivencia del amor, del sacrificio y el altruismo en esas condiciones de horror es un hecho asombroso. La bondad, como el espanto y la abyección, también prosperó".
Otra evidencia nueva es que Stalin desconfiaba profundamente de la ciudad, por la tradición librepensadora de Leningrado y su independencia intelectual. Durante el asedio, la población tuvo que sufrir también un incremento de la represión.
Cómo pudo aguantar la gente todo aquello es un misterio. "Subestimaron nuestra voraz hambre de vivir", escribió una superviviente. "En circunstancias desesperadas, algunos degeneraron", observa Jones, "pero otros encontraron la fuerza para alzarse e incluso ayudar a sus semejantes. Ése es el mensaje de esperanza de Leningrado".
JACINTO ANTÓN - El País - 30/10/2008
Wednesday, October 29, 2008
Dolents amb professionalitat
"Fer-ho?"
(...), no sóc un malvat de fira. De debò et penses que explicaria el meu pla mestre si quedés la més mínima possiblitat que hi poguéssiu intervenir per canviar-ne el resultat?
Ho he fet fa 35 minuts.
Watchmen
Monday, October 27, 2008
Transparència
Després de tants anys d'històries de Londres, Nova York o Itàlia, poques coses podien mitigar la pena de perdre aquest corresponsal, excepte l'agradable sorpresa d'una columna (quasi) diària de Gonzàlez a més del seu article dominical.
Però ja fa cinc dies que no en llegeixo res. Sense estar massa capficat en el tema, vet aquí l'espant del diumenge al descubrir el seu apartat dominical okupat per un article d'un altre habitual del diari, un article interessant, però tot i així menor. On és Enric Gonzalez? Alguna malaltia o indisposició? Això espero, però repassant el seu últim article les conspiranoies comencen a vagar perillosament pel meu cap.
Transparencia
Atentos, que descubro América: los medios informativos, que se pasan la vida exigiendo transparencia, son absolutamente opacos. Carecen de voluntad, o de capacidad, para informar sobre sí mismos. El ejemplo más reciente, ayer mismo. Como probablemente saben ya, la audiencia de Antena 3, o al menos el sector más perspicaz, comprobó que a las tres de la tarde no empezaba el informativo. Antena 3 siguió ofreciendo episodios de Los Simpson, sin más explicaciones que una vaga notificación de retrasos. Por lo visto, la sede de la empresa sufrió problemas de suministro eléctrico. Ya muy avanzada la tarde, cuando podía esperarse que Antena 3 justificara la insólita desaparición de Roberto Arce, su portal de Internet seguía tan despreocupado como siempre. Nada. Ni una nota.
Ya sé que los espacios informativos, que en otro tiempo fueron considerados pilares inamovibles, han ido convirtiéndose en una pieza más de la parrilla. Si hay tenis, TVE los pospone. Si hay fútbol europeo, Hora 25 de la SER se convierte en Hora 36. Si hay carreras, Telecinco se los lleva donde no molesten. Ya sé que los deportes salen carísimos y hay que lucirlos, que mandan los patrocinadores y los anunciantes, y que en ciertos casos, si se trata de elegir entre Los Simpson o una selección de incendios, accidentes, asaltos y desgracias, Los Simpson resultan más instructivos. Pero el desprecio por la información sigue pareciéndome ofensivo.
Y, por supuesto, aún más ofensiva es la falta de información sobre la falta de información. O sobre cualquier otra incidencia del medio que pueda interesar al público. Si un medio dependiera de mí (nunca se dará el caso, afortunadamente), daría noticia de cualquier hecho interno potencialmente relevante, fuera la baja de un periodista, con sus causas, o la reforma de una sección, con sus causas. Creo que la opacidad daña la credibilidad de los medios. Creo que la transparencia la reforzaría.
Hablando de transparencia, elmundo.es lleva meses empeñado en un atractivo experimento. El periodista Arcadi Espada, uno de los tipos menos complacientes del oficio, hace cada día una crítica del propio periódico. Se trata de una crítica subjetiva, sarcástica y atrabiliaria. O sea, muy interesante.
ENRIC GONZÁLEZ 22/10/2008
Es poden ajuntar les paraules com atractivo i interesante al parlar del teu principal competidor? No és el primer cop que Gonzalez parla bé de la competència, de la mateixa manera que sembla deixa clar de qui cobra quan parla de mitjans afins. Però tot això no és més que una absurda falsedat, i evidentment vaig completament errat. Disculpes doncs per les meves aburdes imaginacions. Poder si els mitjans no fóssin tant opacs, la meva ment no seria tan retorçada...
Friday, October 24, 2008
Inversions segures
La sèrie completa per un mòdic " Precio Fnac: 139,95 €". Tota la sabiduria política dels USA concentrada en set temporades (6425 minuts) l'apassionant administració Bartlet (tot un nobel d'economia), un nou Camelot, on entre les intrigues polítiques, zones de moral pantanosa, dogmatismes de tot tipus, enquestes, electoralisme, pressions i influències els habitants de la taula rodona han davançar a la par que sobreviure al caníbalisme que la seva pròpia acció de govern impulsa envers el seu idealisme primigeni.
En resum, uns personatges i conflictes memorables, els diàlegs ràpids i intel·ligents d'Aaron Sorkin i un coneixement detallat dels mecanismes del poder polític. Un autèntic pou de saviesa.
Quina llàstima que des de la realitat sembla que The West Wing rondi el terreny de la fantasía. El que donaríem ara per un president així...
Wednesday, October 22, 2008
Entrevistes laborals
-I com és que vols fer auditoria? Què hi trobes d'interès?
-Bé, de fet no ho trobo massa interessant...
(Sóc Homer Simpson?)
Sunday, October 19, 2008
Recomanacions literàries
Es muy importante recordar lo siguiente: no hay que leer este libro.
PD: "Cabe recordar que fue en esta edición cuando Juan Marsé se distinguió por decir la verdad que todos se callaban: que el nivel de los participantes en el Premio Planeta era "subterráneo" "