
RSF

De que tiene miedo tu amigo,
los Bereber no nos comemos a nadie
"La dona no és més que un home imperfecte"
Averrois
Cuando El Uali bajó de la tribuna y se perdió en la multitud nadie sabía que estaba preparando una operación temeraria, ir a la capital mauritana, 1.800 km al sur, y atacar al presidente Mojtar uld Dadá (...). En la noche del quinto día, 7 de junio, están a 100 km del objetivo y nadie los ha detectado, alamanecer del día 8 salen hacia la capital. A 50 km de Nuakchott se encuentran con dos camiones que transportan carga química. Inexplicablemente, en un error táctico, disparan a los camiones con bazookas. Los destruyen, pero las columnas de humo los delatan y pierden el factor sorpresa. Alertado el ejército mauritano, un destacamento se dirige al lugar y a mediódía se traba el primer combate en la carretera. Una unidad de 17 hombres, con morteros 120 mm y bazookas, se desprende del grupo y se dirige a la capital, penetran por la noche y al amanecer bombardean con fuego de mortero el Palacio de la Presidencia. Repelidos por el ejército, se retiran en desbandada sin contactar con el grupo del Uali que sigue trabado en el fuego. (...) Por fin el Uali y su grupo emprenden la retirada en la mañana del 9 hostigados por vehículos blindados y aviación. Cuatro aviones defender les diasparan cohetes aire-tierra. El Uali comete un segundo error: en Ben Neshab, 100 km al norte de Nuakchott, mientras la columna saharaui se retira , se desprende, se desprende un grupo para destruir la tubería que conduce el agua a la capital, el Ualiestá en él. Dedican un tiempo inutil en colocar explosivospara dinamitarlo y dan tiempo a que un escuadron de blindados ligeros AML los cope y los cerque. El fuego es intensísimo y a las 14:30 todo el grupo ha sido aniquilado, incluido el Uali. Un fragmento de metralla le ha destrozado la mitad de la cara. Es miercoles 9 de junio. Un único superviviente, Uleida Mohammed Alí, es trasladado malerido a Nuakchott. En el aeropueto un oficial negro le da una bofetada, Uleida, maniatado les escupe en la cara. El oficial le dispara un tiro en el ojo y cae muero.
(...) Mahmudi uld Bujreis, diputado mauritano y antiguo amigo de el Uali, reconoce su cadaver sin dudarlo. Horas después lo entierran, junto a Uleida, en un terreno militar de Nuakchott. Sobre las tumbas un poste con una calavera y un letrero: ¡Peligro explosivos!. Yacen juntos dos hombres de trayectorias diversas encontradas en su final. El Uali, un revolucionario a tiempo completo, Uleida, el mas rico comerciante de el Sahara. (...)
El dia de su muerte el Uali se hizo leyenda.
Historias de Sahara.
El Mejor y el peor de los mundos.
Alejandro García

Noel Gallagher se muda porque no quiere vivir cerca de James Blunt
Según la prensa británica, el guitarrista de la banda Oasis, Noel Gallagher, estaría vendiendo su residencia vacacional en Ibiza porque no puede soportar vivir cerca de James Blunt, quien tiene una casa en la isla.
El periódico The Sun informó: “Gallagher ha puesto en venta su propiedad de más de diez millones de dólares, diciendo que no puede soportar vivir allí sabiendo que Blunt está cerca, haciendo esa música horrible”.
El periódico cita a una fuente anónima, diciendo: “Noel ha pasado los veranos en Ibiza desde hace años. Pero está harto de escuchar a James Blunt hablar de Ibiza como si ese lugar fuese suyo”.
“Le ha quitado el encanto a la isla y por eso ha puesto su propiedad en venta. Está cerca de la casa de Blunt, y Noel dice que no puede soportar que en la misma calle esté Blunt componiendo esas canciones de mierda”.
Gallagher le compró la propiedad a Mike Oldfield en 1999, en 5 millones de dólares.

Los gorilas también saben hacerlo
Por una pirueta del destino, la sensacional noticia de que los gorilas salvajes practican el sexo de cara, es decir, el, ejem, coito frontal, se produjo la misma semana en que me tocó comer junto a Jordi Portabella. El fotogénico político de ERC y un servidor casi llegamos una vez a las manos por culpa precisamente de un gorila -Copito de Nieve, claro-, pero déjenme aclarar que no hubo nada de sexual en ello. En fin, pues resulta que una pareja de gorilas de costa han sido retratados mientras realizaban tan ricamente el acto de frente, e incluso en la postura del misionero. Ha sido en Mbeli Bai, en el parque nacional Nouabalé-Nkodi de Congo, que a priori parecería un sitio discreto para retozar con tu pareja sin mirones, y es lo más interesante en primatología desde que se descubrió que los macacos satisfacen -es la palabra- los criterios de Master y Johnson para el orgasmo humano.
Los autores del descubrimiento recuerdan con pudor que la mayoría de los primates copulan "en la misma dirección", un eufemismo para destacar que los simios (y no tan simios) fornican more canum, es decir, en la vulgarmente denominada posición del perrito, dicha también de "mirando a Cuenca". De lo extraordinario del tema da razón la antropóloga Diane Doran-Sheehy, que ha observado más de 500 cópulas de gorila (hay trabajos realmente curiosos) ¡y ninguna de ellas frontal! "No sabía nada, es muy novedoso, muy interesante", señaló acerca del tema Jordi Sabater Pi cuando recabé su opinión. Nuestro experto me confirmó que Copito nunca lo hizo de cara y mira que ocasiones no le faltaron al blanco truhán.
Los gorilas protagonistas de la noticia son el macho espalda gris George y la hembra Leah, que porta el nombre, aunque no las trenzas de ensaimada, de la princesa de La Guerra de las Galaxias. Los científicos opinan que Leah llevaba la voz cantante en el asunto.
Los gorilas se suman así en el abanico de posiciones a los chimpancés y sobre todo a los reyes del sexo primate, no nosotros, qué va, sino los bonobos (chimpancés pigmeos, pero no se confíen: tienen el pene más largo que los otros chimpancés y que los humanos que normalmente vemos, al menos yo, en los vestuarios). Los bonobos, es sabido, son unos vivalavirgen que tienen sexo a todas horas, en todas las combinaciones, en todas las posiciones. Frans de Waal, el autor de la imprescindible El mono que llevamos dentro (Tusquets, 2005), me dijo que una vez había visto a una pareja copulando colgados de una rama por los pies, cabeza abajo (eso sí es imaginación: desde aquí, ¡hurra por los bonobos!). El repertorio del bonobo incluye prácticas tan simpáticas como el beso con lengua, la felación, el masaje genital y la esgrima de penes, que es cosa de verse.
Hasta ahora, los gorilas eran los tímidos de la familia -bienvenidos, primos-. Según las estadísticas, una hembra gorila copula 10 veces por cada embarazo, mientras que la chimpancé lo hace 500 veces, y la bonobo -la muy...- ¡más de tres mil veces! Los bonobos lo hacen frecuentemente en la posición frontal, lo que Waal atribuye a que las hembras tienen el clítoris más prominente que el de sus parientes chimpancés -y humanas-. En cambio, hasta la aparición de Leah, el sexo era un asunto bastante desganado en la sociedad gorila. "Son muy tímidos y fríos en su vida sexual", señala Sabater Pi. "Lo hacen una vez al mes, y todavía". Diríase que la hembra gorila estaba hasta ahora mal baisée.
Volviendo a Portabella, nos sentaron juntos en la comida de los Premios Ciutat de Barcelona y nada más vernos recordamos nuestra discusión aquellos días en que el albino Copito se moría y había que decidir qué hacer con su ajado pellejo. Yo me atreví entonces a cuestionar al concejal, que proyectaba incinerar wagnerianamente a Copito y esparcir sus cenizas en su bosque guineano de origen desde un helicóptero. Él se fue calentando y acabó espetándome airado que si me gustaría que disecaran a mi padre. Yo, a mi vez, mascullé algo sobre la vanidad del babuino. Acabamos mal. De manera que cuando en la comida Portabella empezó por soltarme: "Yo tenía razón", pensé que nos las volveríamos a tener. No fue así. Portabella es muy agradable cuando no le llevas la contraria y pones cara de interés. Incluso asentí cuando recalcó que los gorilas sienten como nosotros -tuvo el detalle de no citar a mi padre-. Aguantando la risa, me concentré en mirar por los amplios ventanales del palacete Albéniz, imaginando entre los jardines la hermosa coyunda de Leah y el sexo renovado de los gorilas.
JACINTO ANTÓN
EL PAIS 21/02/2008



El ruido de la libertad
Una comedia es un detalle de una tragedia, visto desde muy cerca. La invasión y ocupación de Irak, el hecho más espantoso de los últimos años, no escapa a la regla. Parece difícil sonreír ante esa carnicería, pero se puede, como se puede reír de las masacres nazis viendo Ser o no ser, la película de un judío, Ernst Lubitsch, sobre la ocupación de Polonia. La primera gran comedia sobre el desastre iraquí se llama Vida imperial en la Ciudad Esmeralda, y es obra de un periodista estadounidense, Rajiv Chandrasekaran. No contiene ficción. Es una crónica de las actividades de la Autoridad Provisional de la Coalición (APC), que gobernó el país desde el 21 de abril de 2003 hasta el 28 de junio de 2004.
Algunos diálogos son espléndidos. En una conferencia de prensa del general de brigada Mark Kimmitt, celebrada el 25 de febrero de 2004 en el interior de la "zona verde", un periodista iraquí realiza la siguiente pregunta: "General Kimmitt, el ruido que hacen los helicópteros americanos volando tan bajo aterroriza a los niños, especialmente de noche. ¿Por qué insisten ustedes en volar tan bajo y en atemorizar al pueblo iraquí?". La respuesta del general Kimmitt: "Lo que yo les diría a los niños iraquíes es que el ruido que oyen es el ruido de la libertad".
Encerrados en la "zona verde", un recinto seguro y absolutamente ajeno al exterior (la mayoría de los dirigentes y empleados de la APC no vieron nunca Bagdad), cientos de hombres y mujeres, seleccionados por el Pentágono según un criterio ideológico (debían ser incondicionales de George W. Bush, miembros del Partido Republicano y estrictos neocons), intentaron cumplir en un año el sueño de cualquier ideólogo: construir un país ideal a partir de cero.
Siguen algunos pasajes de la comedia.
Peter McPherson, ex asesor del presidente Gerald Ford y ex vicepresidente ejecutivo del Bank of America, llegó a Irak para reformar la economía. Su plan consistía en privatizar, eliminar aranceles, bajar los impuestos y fomentar la inversión extranjera. Tardó en descubrir que no era legalmente posible enajenar los bienes del país ocupado, y que sólo los aventureros menos escrupulosos podían estar dispuestos a invertir en un país sin seguridad de ningún tipo. Como carecía de información sobre la situación financiera de las empresas públicas iraquíes, decidió poner el contador a cero: quien tenía un montón de deudas se quedó sin ellas, y quien tenía un montón de millones en el banco se quedó también sin ellos. Como resultado, las peores empresas siguieron en pie, y quebraron las mejores. Para fomentar la iniciativa privada dejó que los conductores de las compañías de autobuses robaran los vehículos; fue una manera rápida y eficaz de destruir el sistema de transportes.
La gestión sanitaria recayó en James Haveman, ex director de International Aid, una agencia cristiana de beneficencia, y ex director de una organización antiabortista. Los hospitales iraquíes carecían de los medicamentos y aparatos más básicos. Carecían incluso de agua potable. La primera medida de Haveman fue lanzar una campaña contra el tabaquismo. La segunda, ordenar que los clientes de la Seguridad Social pagaran una pequeña cantidad por cada consulta. No importó medicamentos ni material clínico.
John Smathers, un abogado de Maryland, pasó un año redactando un nuevo código de circulación, basado en una red de tribunales especiales para asuntos de tráfico. Incluía multas a los peatones que se desplazaran por la noche sin chaleco reflectante. Fue una de las 100 medidas aprobadas por la APC. No se aplicó nunca.
John Agresto, encargado de reconstruir el sistema universitario iraquí, tenía 25 millones de dólares para realizar lo más básico: comprar sillas, mesas y pizarras. Cuando fue a pedir el dinero averiguó que había sido concedido a universidades estadounidenses. El Departamento de Agricultura Tropical de la Universidad de Hawai, por ejemplo, recibió un dineral para asesorar a la Universidad de Mosul, una institución destruida en una ciudad con un clima extremo.
Los miembros de la APC volvieron a casa como héroes. -
Vida imperial en la Ciudad Esmeralda, de Rajiv Chandrasekaran. Editorial RBA. 366 páginas.
Enric González
El País 10/02/2008




"Que els tomaquets tornin a tenir el gust d tomàquet"
Joan Saura, en un món a part.
Se acabaron los tomates (y cerraron la huerta)
Telecinco ha anunciado el fin de "El Tomate" después de cinco años de andadura. No hay mucho que decir, excepto que a mí la noticia me hace ilusión, así de infantil soy. Entre otras cosas, porque supone un pequeño triunfo para "Sé lo que hicisteis...", que ya se ha hecho un hueco consistente en la programación, gracias en gran parte al gran Ángel Martín.Pero sobre todo estoy contento porque siempre pensé que se trataba de un programa zafio, malbabero, irresponsable, hecho con muy poco gusto, cizañero y perjudicial para la buena salud mental de los televidentes.
Se parapetaron tras una trinchera de supuesto cinismo y humor corrosivo y se convirtieron en carroñeros, ensalzaron a los sátrapas del corazoneo, a los cornudos, los chivatos, los malhablados, las putones, los mentirosos, horteras y macarras de chiringuito de lujo. Se rieron de los más débiles, de los feos, de los perdidos, iniciaron cruzadas ejemplares contra imbéciles e imbécilas cuyo mayor pecado consistía en ser ricos y famosos sin merecerlo. Pero lo que más me jodía a mí era ese continuo empeño por colarnos como información de interés general lo que no era más que mierda esparcida.
¿De quién es la culpa de tantos años de petardeo ininterrumpido? No creo ni que de los pobres trabajadores que estaban detrás de las cámaras, ni de los reporteros empujados a la caza de la casquería, ni siquiera de los dos empalagosos, horteras y adinerados presentadores. ¿La culpa entonces es de la audiencia, que convirtió en rey de las tardes un programa tan chabacano y amoral? ¿De los directivos a los que sólo importaban los índices de audiencia y la rentabilidad de un programa baratísimo de tan simple en su bajeza?
La culpa, amigos, no es de nadie. La culpa es del que nos dibujó así, amantes del morbo, de la mentira y del escarnio público. A falta de entretenimientos pretéritos al estilo de las quemas de brujas, de las ejecuciones públicas, y de tontos del pueblo a los que apalear y escupir, los hombres y mujeres miramos por la tele para dar satisfacción a nuestros instintos cavernarios. Para que luego digan que este país es moderno y civilizado. Si es que no tenemos otra cosa que lo que nos merecemos...
PD: Han mirat a Australia o a Suècia? Allà n'està ple de nenes rosses...Buscan a Madeleine en Chile
La policía chilena ha anunciado hoy que está buscando en el país a Madeleine McCann, desaparecida en Portugal hace ocho meses, tras recibir una denuncia de un apersona que decía haberla visto en la pequeña en la norteña ciudad de Vicuña. La información fue confirmada a Radio Cooperativa por el jefe nacional de la Brigada de Ubicación de Personas (Briup) de la Policía de Investigaciones, el subprefecto Segundo Leyton.El efectivo dijo que un equipo de cinco detectives investiga en la zona de Vicuña, después de que un hombre, -cuya identidad no fue revelada-, alertó sobre el presunto avistamiento de una niña de similar apariencia a Madeleine en el museo de Gabriela Mistral en esa localidad, situada a 530 kilómetros de Santiago. La niña supuestamente estaba acompañada de dos adultos extranjeros, una mujer y un hombre, dijo la fuente a la policía.
"(El hombre habría visto) a una menor de similares características a la pequeña Madeleine y que estaba acompañada de una persona adulta y una mujer (...) le llama más la atención (al testigo) la presencia del sujeto, que lo encuentra muy similar a la persona que aparece en la prensa", precisó el policía, en alusión a un sospechoso cuyo retrato hablado fue publicado por medios de diversos países.
Madeleine, de cuatro años, hija de los médicos ingleses Gerry y Kate McCann, ha sido intensamente buscada tras su desaparición en la localidad portuguesa de Praia Da Luz, en el Algarbe portugués, el pasado 3 de mayo.


Uno de los nuestros
El humano es un animal de fe. Su capacidad de creer desborda razones, hechos, evidencias. Ahí están las primarias estadounidenses: pese a la suprema irrelevancia de las características genitales en lo que atañe al poder, resulta difícil hablar de la candidatura de Hillary Clinton sin mencionar el "factor femenino" y el porcentaje de mujeres que apuestan por ella.La fe y el mito sobrevivirán, sin duda, gane o pierda Clinton. Si han resistido a la prueba empírica de Margaret Thatcher, lo resistirán todo. Thatcher fue primera ministra entre 1979 y 1990 e inventó el moderno Reino Unido. Lo cambió casi todo, desde la política fiscal hasta el sistema sanitario. Su sombra sigue siendo poderosa. ¿Cuál fue la incidencia del "factor femenino" en la revolución thatcherista y en su herencia? Se me ocurre aquel apodo tan imaginativo, Dama de Hierro. Nada más. Quizá también aquellas estupideces que se escuchaban con frecuencia, del tipo "actúa como un marimacho".
No existe una forma femenina de ejercer el poder, como no existe una forma masculina de operar una apendicitis. Margaret Thatcher gobernó con dureza, de acuerdo con un marco ideológico inflexible. Dejó morir a los huelguistas de hambre del IRA, acabó con los sindicatos mineros, declaró la guerra a Argentina. Gobernó, a secas. Como Merkel, Bachelet o Gandhi.
Un detalle incidental: Margaret Thatcher era licenciada en ciencias químicas, y antes de dedicarse al derecho y la política trabajó en una fábrica de monturas para gafas y en una fábrica de helados. Cuando llegó a Downing Street, dos predicciones predominaron: que cambiaría la forma de ejercer el poder, por el "factor femenino", y que respaldaría la investigación científica, por el "factor químico". Sobre el primer factor no vale la pena abundar. Sobre el segundo, basta el juicio de la revista The New Scientist: "Su relación con la ciencia fue siempre menos que cordial".
En un mundo ideal, el sexo de un candidato carecería de importancia. En el mundo real, la evidencia de que la mujer cobra menos, recibe menos oportunidades y suele trabajar, porque lo impone la organización familiar tradicional, en condiciones de inferioridad respecto al hombre, sostiene el mito de que una mujer en la cumbre supone forzosamente un cambio a mejor. Y no. Pasada la primera impresión, las cosas siguen igual. Cuentan las ideas y el talento, no el sexo. La lectura de One of us (Uno de los nuestros), de Hugo Young, la mejor biografía de Margaret Thatcher, resulta extremadamente reveladora en ese sentido.
Cuentan las ideas. Y cuentan los precedentes, incluso los remotos. Todas las "dinastías presidenciales" estadounidenses han supuesto, hasta hoy, un fracaso rotundo. El primer presidente Adams, John, fue paranoide y de discreta eficacia; el segundo presidente Adams, su hijo John Quincy, fue paranoide y rotundamente ineficiente. El primer presidente Bush, George, dio un resultado mediocre; el segundo, George W., dejará probablemente el cargo en las más altas cimas de la miseria. No puede tenerse en cuenta el caso de los dos presidentes Roosevelt, Teddy (republicano) y Franklin (demócrata), porque eran parientes lejanísimos, primos en quinto grado; Franklin compartía más genes con Ulysses Grant, otro presidente anterior, que con Teddy.
Quienes han vivido en la Casa Blanca hacen malos presidentes. Quizá porque conocen de antemano los límites del poder presidencial, o porque no sufren la impresión del "hail the chief" con que se les acoge, o porque llevan ya incorporado el cinismo. En estos casos, la experiencia suele ser un lastre; véanse los éxitos de dos burócratas tan expertos como Dick Cheney y Donald Rumsfeld, las "manos seguras" de Bush, hijo.
Barack Obama no sólo es joven e inexperto. Es negro, es hijo de musulmán y fue a la escuela en Indonesia. Un sueño.
Enric GonzálezOne of us. Hugo Young. Editorial MacMillan, 1989. 600 páginas.
EL PAIS 13/01/2008
Quan més lluny viatja la família Simpson, pitjor és el capitol.
Vamos a una pausa publicitaria, que será tan corta como el sueldo del presentador.
Para ir al cine con esta cartelera hay que tener coeficiente intelectual negativo.
Y llegamos a la pausa en este programa del que tan orgullosos nos sentimos. No así de algunas compañeras de la 7ª planta de Torrespaña que fuman saltándose la norma que tanto nos beneficia a todos.
Soy consciente que a la hora de emisión de mi programa solo puede ser visto por un puñado de poli- toxicómanos insomnes.
Tan guapa actriz como mala la película que ha venido a promocionar.
Ben Affleck es a la buena interpretación lo que un pepinillo cocido a la alta cocina.
Se estrena estos días la película El último samurai, protagonizada por el ex-marido de Nicole Kidman, único dato destacable de este actor llamado Tom Cruise.
Veamos el reportaje de Mar adentro que ha realizado mi compañero y amigo Alberto Bermejo, el único de todo el equipo al que le ha gustado la película.
Hasta el próximo programa. No sabemos ni qué día ni a qué hora nos pondrán, de modo que estén atentos.
Buenas noches a todos, pero antes de despedirnos, un consejo: no os droguéis, porque la ingesta de estas sustancias puede producir efectos indeseados. Un amigo mío se tomó el otro día cierta pastilla y creyó ver a George Bush leyendo un libro.
“Antes de despedirme, felicitar a todos los barcelonistas por el reciente titulo de liga conseguido por mi equipo. En esta vida hay pocas cosas tan grandes como el Barcelona.”
“Cuando vuelvan de la publicidad me habré desnudado y me tiraré al mar (En Cannes)”. Evidentemente a la vuelta de la publicidad dio su explicación: "Era un patético intento por mantener la audiencia.....”
La respuesta fue El evangelio del Espacio, de Kilgore Trout, donde se narraba la historia de un visitante del espacio -por cierto muy parecido a los tralfamaforianos, según la descripción- que había hecho un profundo estudio del Cristianismo para comprender, en lo posible, por qué los cristianos encontraban tan fácil al crueldad. Llegó a la conclusión de que, por lo menos en parte, el problema era debido a un desliz existente en el Nuevo Testamento. El suponía que la intención del Evangelio era enseñar a la gentre, entre otras cosas, a ser compasivam, incluso con las personas más bajas y ruines.
Pero lo que el Evangelio enseñaba en realidad era esto:
Antes de matar a alguien, asegúrate de que no está bien relacionado. Así es.
El defecto de las historias de Cristo, decía el visitante del espacio, estaba en que era en realidad el Hijo del Ser más poderoso del Universo, aunque pareciera un don nadie. Y los lectores así lo veían, de manera que cuando llegaban al momento de la cruzifixión pensaban (...):
¡Esta vez han metido la pata al escoger a ese tío para lincharle!
Y ese pensamiento engendraba otro: Hay que saber escoger a las personas a las que se puede linchar. ¿Quiénes son? las personas que no estan bien relacionadas.
Matdero cinco
Kurt Vonnegut
El festín del icneumónido
Los icneumónidos son insectos himenópteros, no muy distintos de una avispa. Pese a su escasa celebridad, su contribución a las ciencias morales resulta enorme: un solo icneumónido de cuatro milímetros es capaz de dejar sin argumentos a cualquier teólogo que aspire a razonar sobre la bondad de la naturaleza. El insecto en cuestión se dedica al endoparasitismo. La hembra deposita sus huevos en el interior de otro animal, como una oruga o un arácnido. Cuando el huevo se rompe, la cría del icneumónido se alimenta de su anfitrión siguiendo un plan metódico: necesita que el alimento le dure sin corromperse, es decir, que el anfitrión siga vivo, por lo que empieza por las partes grasas y el aparato digestivo, y deja para el postre (y hablamos de tiempo) el sistema nervioso. Se trata de un banquete-tortura bastante horrible de ver, porque la víctima no deja de sufrir convulsiones.
Basta conocer a un icneumónido para dejar de plantearse si la naturaleza es buena o mala. Cuanto más se mira la naturaleza, más amoral parece. La moral, la vara de medir el bien y el mal, constituye por tanto un asunto estrictamente humano, confuso y embarazoso. Sabemos distinguir el mal, pero, si descartamos los argumentos religiosos, no sabemos qué es. Las definiciones, desde Tomás de Aquino hasta Sigmund Freud, son reductivas. No sabemos qué es, pero estamos obligados a convivir con el mal, a hacerlo, a sufrirlo, a administrarlo, a castigarlo.
El 12 de febrero de 1993, dos niños de 10 años torturaron y asesinaron a un niño de tres. Jon Venables y Robert Thompson hicieron novillos y se dedicaron a merodear por el centro comercial Bootle Strand de Merseyside, en Liverpool, con la idea de secuestrar a alguien más pequeño. Lo intentaron sin éxito por la mañana. Por la tarde encontraron a James Bulger, que estaba a punto de cumplir tres años y se había alejado momentáneamente de su madre. James dejó que Jon Venables le tomara de la mano y le llevara hacia la calle. El trío caminó más de cuatro kilómetros, hasta la vía del tren. Si alguien quiere saber exactamente lo que ocurrió en la vía, y tiene ganas de arruinarse el domingo, puede buscar en Google. La policía no dejó que la madre de James viera el cuerpo.
Asistí al juicio contra A y B (la justicia británica protegió hasta la sentencia la identidad de los niños) en un tribunal de Liverpool. Las sesiones eran largas, y el juez, con la idea de que los acusados tuvieran conciencia del delito cometido, raramente les permitió abandonar la sala. Thompson lloraba a veces. Venables, hiperactivo, desplegaba su gama de tics nerviosos. Pero fundamentalmente se aburrían, miraban al público, jugaban con los dedos.
El caso de Thompson y Venables suscitó un formidable debate sobre el mal y sobre qué hacer con él. ¿Había que corregirlo? ¿Había que castigarlo? Reeducación y castigo son los dos polos de cualquier teoría penitenciaria. Pese a su condición antitética, simulamos que van de la mano, y las sociedades más desarrolladas envían a la gente a la cárcel para rehabilitarla. Se trata de algo absurdo, como otras fórmulas de consenso. De momento, nadie ha aplicado una idea mejor.
Thompson y Venables fueron internados en dos centros especiales durante ocho años. En 2001, a los 18 años, quedaron en libertad. Ahora disponen de una identidad secreta y protegida. El tema sigue provocando discusiones interminables.
El humano basa su prosperidad en la escala biológica en su no especialización: puede adaptarse a casi todo. Creo que la frivolidad constituye uno de nuestros mejores recursos. Auschwitz debería obsesionarnos, y, sin embargo, no nos impide salir a cenar por ahí. Sobrevivimos gracias ello.
Ante los grandes problemas, y el mal es el mayor de ellos, recurrimos con frecuencia a la frivolidad egoísta y a una de sus ramas académicas, la economía. Ésa es, por ejemplo, la clave del sistema penitenciario. El Gobierno italiano, el año pasado, concedió un indulto porque las cárceles estaban llenas y no había dinero para construir otras. Miles de delincuentes salieron a la calle, y al menos la mitad delinquieron de nuevo. La gente se quejó, pero nadie estaba dispuesto a pagar más impuestos para crear nuevas prisiones. En esencia, la cosa funciona así en todas partes.
Vamos tirando y procuramos no atormentarnos con problemas filosóficos. Como el icneumónido, queremos comer, y que dure. -
Enric González 02/12/2007
EL PAIS
Dientes de gallina y dedos de caballo. Stephen Jay Gould. Editorial Primera, 2004. 341 páginas.